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martes, 23 de junio de 2015

DEATH ROAD - Bolivia

Mi jornada del dis 22 de junio de 2015 es de esas que cualquier aficionado al ciclismo desearía hacer alguna vez en la vida. Todo se auna bajo unas condiciones ideales para practicar descenso por esta desgraciadamente legendaria carretera a la región geográfica de Los Yungas. Hablamos de una carretera de tierra y piedra que el Banco Interamericano de Desarroyo bautizo en el año 1991 como el camino mas peligroso del mundo y a la que se le conoce con el poco atractivo nombre de "Carretera de la muerte". Ello se debe a múltiples factores que han hecho que cada año se superen los 200 accidentes de promedio con casi 100 muertos.


Una carretera de unos 80 km de pendientes muy pronunciadas, con pocos guardarrailes, con un único carril que en algunos caso no supera los 3 metros y que en tiempos de lluvia pierde parte importante de su visibilidad, también por la niebla, y que recibe piedras que se desprenden desde lo mas alto. Es la única carretera de Bolivia en la que se conduce por la izquierda con el fin de dar facilidad a los vehículo que suben para que puedan saber por donde van las ruedas. Nosotros, tuvimos que detener la marcha varias veces para permitir el paso de los camiones.


Esta jornada de hoy comenzò a las 7 de la mañana cuando fuimos reunidos para ser equipados y desayunar en grupo. Nos dieron casco integral, traje completo que ejercía de chubasquero y cortavientos, rodilleras, coderas y guantes.



Después nos desplazamos en micro bus hasta una altitud de 4700 m.s.n.m. para iniciar un descenso de unos 56 km, primero sobre asfalto, lo que permitió hacernos con el manejo de unas bicicletas a las que obviamente no estamos habituados, y después entramos de lleno en el camino de tierra para arrancar los que seria una alucinante bajada de varias horas.

Como entorno, toda la bajada es de una belleza espectacular. Estamos hablando de zona selvática y por ello la vagetación es exuberante y de un verde muy intenso en todo el recorrido. De lo poco que conozco, solo la zona de Cusco tiene espacios similares. Son valles enormes con acantilados que en ocasiones cortan en vertical y que alguno de ellos ronda los 800 m. de caída.


En el trayecto hemos atravesado riachuelos, cascadas que dejan caer gotas gruesa de agua desde una altura que impresiona y que golpean con fuerza al paso, curvas de 180 grados, curvas serpenteantes, pendientes pronunciadas, etc.etc.


De todo ello, nada es posible asumir o entenderlo en todo su esplendor sin pisarlo, sin verlo y hasta oirlo. Y la sensación como ciclista es algo que te atrapa y te hace perder la noción del tiempo y hasta del peligro. Yo, que debo reconocer que nunca fui el mas valiente para moverme por el monte con la bicicleta, hoy, me he sorprendido a mi mismo bajando a un ritmo y con una intensidad que aun ahora, no acabo de creerme. Diría que es el placer absoluto, el amor por la bicicleta, la carretera, el entorno, el grupo de locos que nos juntamos, tantas y tantas cosas físicas que te ponen eufórico hasta el punto de olvidar que existen piedras, baches y curvas que son un peligro permanente. Simplemente, sueltas freno y te dejas llevar con la vista clavada en el frente y sin perder de reojo todos esos hermosísimos y muy peligrosos desniveles que quedan justito a tu izquierda y que inconscientemente hace que tu manillar gire ligeramente hacia en centro por prudencia o miedo, vete a saber. Por mi parte, pasé un buen rato de la bajada pegado tras el guia y tuve arrestos para aguantar con una dignidad que me asombra y me pone hinchado como un pavo, coño, hoy estoy todo orgulloso y flipando: He descendido por una de las carreteras mas peligrosas del mundo así que ganado y bien ganado tengo este recuerdo que nos han dado en forma de camiseta chulísima con la leyenda: " DEATH ROAD SURVIVOR", que ya estoy dudando entre ponérmela o enmarcarla y colgarla en un sitio bien visible, jeje.


Eso si, dejo constancia de que en un par de ocasiones, una sobre todo, la bicicleta me pego un vaivén con la rueda de atrás y por un momento me vi contra la pared de mi derecha. Ni la completisima equipiación que llevaba hubiese evitado romperme hasta el alma. Fue un momento de susto ya hacia el final que me hizo levantar el acelerador y centrarme en acabar entero.

Queda esto en el recuerdo y el buen ambiente entre gente que nos apasiona el deporte, especialmente con dos brasileiros con los que comparti esta experiencia y algunos ratos de conversacion, Ellos ahora se van de escalada y yo continuo mi pedaleo hacia el salar de Uyuni.

Por Dios que recomiendo la experiencia

Y mejor que yo, un profesional del periodismo y apasinado de la aventura, que en 2013 escribió en el diario El País esta misma experiencia, así pues ahí queda el enlace a su articulo donde cuenta las cosas de un modo que atrapa. Lo titula: "sobrevivir a la carretera de la muerte"
O esta otra entrada del blog de otro viajero con buenas fotografías.


Actualmente esta carretera tiene una alternativa que ha permitido que la gente de Los Yungas puedan acudir a la capital en menos tiempo y mas seguridad. Aun sigue siendo transitada por todo tipo de vehículos pero los accidente se han reducido en gran proporción.

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Quedan fotografias y video pendientes de subir

domingo, 21 de junio de 2015

La Paz (Bolivia)

Diría, por hacer un juego de palabras, que llegué a La Paz después de alguna guerra. Y las guerras surgen el el caminar diario así que empecemos.

Salí de Copacabana antes que el sol asomara. Sabia que arrancaría en subida pero no que la puñetera fuera tan larga; hasta casi 13 km., y eso, a primera hora toca las narices un rato, pero pensaba que tendría otro tanto en bajada hasta Tiquina. Hacia un frío del carajo así que parti abrigado a tope: guantes de invierto, chaqueta térmica y cubre cuello hasta las cejas.

Mucho frio a 4200 msenm
 Las piernas es raro que las tape porque no me repercute demasiado, aunque ya tengo la piel quemada y reseca.

Llegue a una altitud de 4200 metros y debo reconocer que sigo teniendo que dar grandes bocanadas en busca de oxigeno porque aun no estoy aclimatado del todo.

La bajada fue larga hasta Tiquina, en el lado bolivariano del Titicaca, ahí tuve que subir la bici a una barcaza para atravesar el estrecho.



Coincidí con un matrimonio alemán de mediana edad que iban en un enorme camión adaptado como casa y con atributos suficientes para cruzar por cualquier desierto que se les ponga por delante. Me comentaba èl que vendieron todo en Alemania para poder realizar este viaje por el mundo en aproximadamente seis años, de los cuales llevan dos por América. Comentamos cosas, sobre la gasolina tan mala que usan por acá que hace que el camión suba lentísimo las cuestas, tanto que, bromeaba èl, a su mujer le daba tiempo a recoger flores al borde de la carretera. Y còmo les recuerdan a Hitler, o còmo enseguida te sueltan el rollo del imperialismo americano y que si Evo prohibió y que si Evo no se què… si, la verdad es que son pocos pero a mi me tocò dialogar con un exmilitar y joder, que peñazo me largó.

Y todo fue bien hasta que empezó el atardecer. Me habían dicho que en Batallas tendría alojamiento, sin duda. De nuevo una mala informacion porque el pueblo es grande pero solo un sitio tenia “hospedaje”. Me enseñaron la “habitacion” y salí corriendo, cabreado y diciéndole a la encargada que aquello no se le ofrecía, ni gratis, a un ser humano. Y es verdad, vaya mierda, un colchón hundido hasta el suelo, todo viejisimo y sin sabanas. Y un vàter asqueroso situado en otra planta. Por supuesto no había ducha y claro, toalla y jabòn  para qué.

Unos kilómetros adelante decidí parar y montar la tienda a pesar de lo frías que son las noches, Vi una iglesia evangélica y un colegio al lado; la idea era pedir permiso para dormir dentro pero me informaron que llegaría muy tarde el encargado. Todas estas gestiones las hice con Oscar, un vecino, quien después de charlar un rato conmigo y, supongo yo, que visto que el viajero era un tipo de fiar, me ofreció un espacio en su casa. Y ahí pasè la noche, dentro de mi saco sobre un camastro y con unas mantas que me dejò. Muchas gracias a este chico y gracias generalizadas una vez màs al ser humano mas sencillo que es quien siempre esta ahi para echar una mano.

HACIA LA CAPITAL

Domingo, fiesta por serlo y festivo porque es el día del padre y además se celebra el Año Nuevo Andino, aunque como me decían hoy en una agencia, eso es una fiesta política del Evo.

De nuevo salí temprano. Pisè terreno blanquecino por la escarcha, me recibiò un frío de mil demonios y un ligero airecillo que llegaba frontalmente desde las montañas nevadas que flanquean la ciudad de La Paz hacia donde me dirigía. Trafico, trafico y trafico, una locura de vehículos conducidos por clones de los conductores peruanos, o sea, unos sinvergüenzas al volante. De nuevo jure y me cague en todo y en todos por lo irrespetuosos y salvajes que son conduciendo. Con todo el mundo que hablo están de acuerdo, y es que como me decían dos chicos esta mañana mientras les preguntaba “…ya, aùn estamos muy atrás”, muy retrasados en respeto, se refería. Lo siento, pero debo decir que en educación vial están bien jodidos pero en en educación cívica no aprueban ni el diez por ciento de los conductores con los que me he topado. A ver si aprenden de sus compatriotas de a pie que siempre me saludan y me animan con una enorme amabilidad.

Y de pronto llego a lo que yo creía un pueblo grande, en realidad las afueras de la capital. Y como estaban en fiestas era el mayor caos que vi nunca, así que parè, dejè la bici en la acera y me senté en uno de esos chiringuito callejeros donde venden comida de una forma que no pasaría el mas mínimo control sanitario.


 Le pido a la mujer un plato de “aquello”, un popurrí de pasta carne, y otras cosa que no conozco. A mi lado, dos perros esperando cacho, en mi entorno todos comemos en silencio, otra mujer lava los platos con jabón en un barreño y los “aclara” en otro con agua. El “gringo” al que todos miran, acaba de comer, paga y se va. Voy a una tiendecita, pregunto si tiene botellas de agua de medio litro, me mira y me dice “tres bolivianos y medio”, pongo cara de mala leche, la miro y le digo “he preguntado si tiene gua, no su precio”.



La compro y sigo entre una maraña de gente cruzando corriendo entre coches y humos negros, perros por todas partes buscándose la vida, cientos de personas al borde le la carretera esperando un transporte de los tantos y tantos que hay… y lo que mas me jode, niños trabajando.


 Ahí estaba un chaval de unos ocho años, en medio de la carretera con un cubo lleno de algunas golosina de colores ofreciendolos a los conductores de ambos lados. No es el primer crío que veo en Bolivia trabajando. Mas adelante, en la capital, mientras sacaba una foto a una estatua del Chè, otros dos niños ejercían de limpiabotas.


Cuarenta y cinco kilómetros faltaban hasta La Paz cuando empecé mi calvario particular en una carretera en proceso de ampliación. Al director de esta obra habría que arrastrarlo con el culo sobre ese suelo intransitable que tienen los desvíos. Baches, piedras, polvo. Es inhumano, y por si fuera poco hay cortes a la derecha de mas de un metro, sin arcén donde cobijarse. Pero la madre del cordero son un montón de piedras colocadas intencionadamente para que no pise nadie determinadas zonas.

¿Quièn serìa el cabeza pensante?
 Unas piedras grandes que si un coche tiene la desgracia de pisar le deja los bajos hechos papilla. Y para partirse de risa es que en un punto concreto aparece un "pago de peaje", lo que en realidad debería ser un "disculpes las molestias" se convierte en un cobro no se bien porqué, aunque obviamente yo pasè gratis. Lo dicho, un animal con titulo este tipo o tipos que dirigen la obra.

Había coches con pinchazos, es absolutamente normal, algún santo se apiadó de mí y permitió que mis ruedas ni reventaran ni pincharan. !!Loado sea el Santo¡¡

Y para que contar más. A esto me refería cuando dije lo de las guerra antes de llegar a La Paz. La salida de Lima, que tanto miedo me dio, es una broma comparado con lo de hoy.

Como curiosidad y dedicado a mis colegas telefónicos les dejo un par de instantáneas de cómo son algunas instalaciones de acometida telefónicas en la actualidad.


Yo juro que en todos mis años de profesional, jamas vi semajante cosa. Aquí, para arreglar una avería debes ser mas adivino que técnico, joder que galimatías.

He cogido un hotel con todos los servicio y barato y ya tengo el boleto para mi jornada en bicicleta en la bajada por la llamada “carretera de la muerte”, legendaria por su peligrosidad en otros tiempos. Mañana sabré como es actualmente.

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viernes, 19 de junio de 2015

Copacabana (FINAL en PERU)

Salí de Puno sabiendo que me quedaban 140 km hasta la frontera con Bolivia así que partí el recorrido en dos: 80 hasta Juli y 60 para llegar tranquilo al día siguiente y gestionar los tramites fronterizos.

Antes de nada haré referencia al frío que hace por las noches especialmente, aunque por el día también hay que ir abrigado constantemente. Se nota la influencia de la altura. Desde Puno la altitud media es de 3850 msenm, y la prueba de que hace bien fresquito está en que todas las camas de los alojamientos siempre aparecen hechas con tres mantas. Por esto soy bastante reacio a montar la tienda de campaña en cualquier sitio, así pues lo evitaré siempre que pueda, jeje.

El recorrido, ya esperado era llano y siguiendo la costa del Lago Titicaca con estupendos paisajes y una muy variada fauna. Me quedo sin saber que similitud tienen las gaviotas de aquí comparadas con las de mar. Pero de todo, lo que mas me llamo la atención era ver tumbas individuales de difuntos diseminadas por doquier.


 Yo pare a pie de carretera donde en un espacio de 50 metros a la redonda había un pequeñísimo cementerio, vacas pastando, una parada de bus pegada a las tumbas, y hasta un recogedor de basura.

Todo muy practico, vas a la parada a coger el bus y de paso te llevas la basura. Y te sientas al lado de alguna tumba de algún conocido mientras le rezas y observas las vacas. Fuera coñas, yo estaba algo mosca porque desde Puno hasta Juli las tumbas aisladas o por pares estaban en fincas y muy pegadas a las viviendas. Tuve que preguntar hasta tres personas para quedar convencido de que por aquellas tierras podías hacer los enterramiendos donde quisieran. ¿Curioso, Verdad?. No pude por mas que pensar en Becquer y aquello de : “..Dios mio, que solos se quedan los muertos”. Pues aquí no, aquí los tiene  bien cerquita,  y ellos, los muertos en sus fincas y en sus hogares de toda la vida.



Llegue a Juli y como de costumbre me voy a la plaza principal y observo a la gente y los alojamientos dando vueltas en mi bici. La coincidencia con las salida de los colegios provoca que los chicos se agolpen poco a poco y con timidez en torno a mi. “Hola, gringo”, “Hello”, etc… al final entran en confianza y te fríen a preguntas. Aprovecho, hacemos un ratito de charla, nos hacemos la foto y adiós. Muy simpáticos estos críos.




Mas tarde, mientras leo mi guía de viajes se me acerca Alfredo, un hombre de mediana edad. Estaba bastante “bendecido por dentro” y se ofrece de guía para hacerme de  tal por el pueblo. Y Ahì me ves a mi, que no se decir no a casi nada ni nadie, acompañado del buen amigo hacia un museo cercano mientras compartimos codazos porque el bueno de Alfredo perdía el centro de gravedad con frecuencia.

A pesar de todo me contó cosas interesantes y tuve que dejar constancia de su ayuda sacándole una foto en la entrada de su casa de la cual presumió mucho por ser de la época colonialista. Que buena gente se encuentra uno cuando viaja.


De Juli a la frontera

Lo previsto: viaje tranquilo y soleado hasta la frontera y disfrutando del paisaje.

Hice una parada en un alto a pie de carretera y sobre el Lago Titicaca porque divise estructuras que me recordaron a Galicia y a las bateas del mejillón, otras parecían trampas o criaderos, en fin que estaba dispuesto a preguntar pero llego un coche con cuatro hombres y por primera vez en el viaje me hicieron poner en alerta dado su comportamiento, así que después de sacar una foto a la matricula del coche me fui sin pensármelo dos veces. 

El cruce de fronteras muy fácil, puro tramite de pasaporte y cambio de moneda antes de entrar en Bolivia. Ocho kilómetros hasta Copacabana y en la primera calle me encontré a cinco chic@s argentinos de aspecto bohemio y me informaron. Total que en menos de diez minutos el tema hotel resuelto. Y es que acabas convirtiéndote en una persona muy observadora y, aunque a veces te llevas un chasco, las mas, aciertas.



Había una visita casi obligada en Copacabana, y es ir en barco a una de las famosas islas ”Del sol” o de “La Luna”. Ambas están en la parte boliviana del Titicaca.  Elegí la del Sol y me di un buen paseo por la isla. Junto a un argentino, Mauricio Silva, que viaja en su moto junto a su perro “Latino” subimos a lo mas alto y sacamos unas cuantas fotos. La isla en si es una preciosidad por sus vistas y especialmente la parte norte que no pudimos visitar. Unas pocas horas de sol que nos vinieron muy bien, aunque fue cansado. De todos modos, ni punto de comparación con lo visto en Puno con la visita a las islas flotantes. Aquí ni guia ni leches, te sueltan en el puerto y te recogen a tal hora tu gestionas tu tiempo hasta la recogida del proximo barco. No me gusto nada el trato.

Y ahora, un día de descanso y a partir camino de La Paz


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ENLACE a fotos de la Isla del Sol


lunes, 15 de junio de 2015

Puno (Lago Titicaca)

Hoy tocaba visitar el Lago Titicaca, un lago legendario por ser, de los navegables, el que esta a mayor altitud del mundo, a mas de 3800 metros.

Hay cantidad de literatura en Internet sobre este lugar pero yo debo decir que me pareció un lugar hermosisimo e inmenso, Viviendo como vivo en un puerto de mar, a veces, yendo en el barco daba la sensacion real de estar navegando sobre el océano.



El día era espléndido como casi siempre por aquí en estas fechas y la primera parada fue a una de las islas flotantes de Los Uros. Estas islas están construidas a base de un junco llamado totora que han de ir reponiendo cada poco tiempo porque en su parte inferior se pudre.



Paseamos en un barco de hecho de este junco, vimos su artesanía, como se construye y mantiene una isla, que pescan o cazan, etc. Aunque a dia de hoy la afluencia del turismo es tan exagerada que básicamente viven de ello. Fue una visita muy interesante y muy esperada por mi.

Luego nos desplazamos a una isla de tierra firme, en este caso la Isla Taquile. Su población también saca beneficio del turismo pero ellos viven trabajando la tierra y cuidando ganado. Comentaron que había sido considerada Patrimonio de la Humanidad. Disfrutamos mucho de la isla y de la comañia de unos cuantos niños de los que la habitan.




Una jornada completa y cansada, la verdad. El lago es enorme y cabe decir que el viaje de vuelta en barco debio de andar por las tres horas. Si tenemos en cuenta que era en realidad una salida "ahi al lago" cabe pensar que atravesarlo el toda su longitud se hara eterno.

Afortunadamente tuve la suerte de contar con la compañía de Camila, una colombiana en vacaciones y pudimos compartir charla, fotogarfias y especialmente compañía. Que yo recuerde hoy fue la primera vez en un mes de viaje que me sente a cenar acompañado de alguien. Todo un placer.

Adelanto un día la salida y mañana mismo continuo viaje toda vez que parece que me he repuesto de mis problemas estomacales. Voy camino de la frontera con Bolivia y entrare por Copacabana. Es un país del que tengo muy poquita información así que sera mas aventura si cabe, que hasta ahora.

Pues se acabo el turisteo y comienza el pedaleo

ENLACE las fotografías

sábado, 13 de junio de 2015

Sicuani

Tan solo 50 km de etapa y llegué a este pueblo sin poder dar mas pedaladas. No se bien cual es el problema pero tuve que parar. Localice un hospedaje y antes de meterme en cama, que es lo que me pedía el cuerpo salí a comer algo. El resultado fue una bajada de tensión, y vaciado de estomago. Sudor frió y grogui total. Cuando me di cuenta estaba recibiendo masajes de alcohol en las sienes por parte de la dueña. Un encanto de señora. El caso es que parece que mi cuerpo me pide descanso y tendré que hacerlo pero el estomago se resiste a quedarse con la comida. Total que tengo un buen mosqueo.

Esta tarde estoy recopilando información: La ruta hasta Juliaca es anodina, como la de los dos últimos días, como poco debería parar dos jornadas, este pueblo tiene poco atractivo... así que,  Luis Viajero esta pensándose tomar un bus y convertir estas dos jornadas de paro en productivas pues Puno tiene bastante que ver y aquí no hago nada.

Haciendo un breve resumen de estos dos días desde que salí de Cusco diré que he tenido un recorrido plano y soleado. El transcurrir es por un valle amplio y fertil, donde de día aprieta el sol y por las noches el frío se hace notar bien, al punto que cada cama que te ofrecen tiene tres mantas y colcha. Es por ello que renuncie a usar la tienda de campaña. El riesgo, sin embargo, es la casi nula oportunidad de encontrar hospedaje y entonces ocurre lo que esta noche pasada: Llevaba 110 km. y no podía mas por lo que me agarre a lo único que había, un cuarto de mierda con una cosa que llamaban aseo y que era tercermundista, sin agua en el lavabo, ni en la ducha.
Aseo del siglo XXI. Sin puerta
 Tuve que conformarme con lavar cara y manos. Esto, que parece raro, es bastante normal, lo que uno no entiende es que se otorguen licencias desde la Administración. Desde luego, la imagen es lamentable a cualquier nivel.

Hoy es sábado así que Sicuani me ha ofrecido un mercado callejero enorme. Esta todo el mundo que puede ofrecer algo y hay absolutamente de todo. Es la locura total sobre las calles, aquí sigue la cultura de que el peatón es un bicho raro que se ha de apartar siempre para dejar paso a todo vehículo motorizado.


Lo dicho, una locura, y si hay que atravesar la calle mejor tomar todas las precauciones. No me he podido resistir a sacar fotografías de todo, del bullicio, del tipo artesano de cama que por aquí se estila, de los distintos tipos de "taxi" que todo el mundo utiliza porque son baratisimos, etc. etc.

Por lo demás, el pedaleo fue suave y en ligera ascensión. Esta zona es con seguridad lo mas humilde que me encontrado hasta ahora. La tierra se presta al cultivo pues es llana y con un buen río. Es tiempo de cosechar el maiz y a las 6 de la madrugada la gente ya esta en sus labores cuando aun la escarcha nocturna sigue blanquecina. Y también es zona de tierras arcillosas así que hay muchas ladrilleras que confeccionan adobes al modo mas antiguo mezclando barro con paja y llenando un molde que dejan luego secando al sol. Mas manual imposible, pues manejan el barro con las manos. Ahí quedan unas fotos de muestra.


He de decir que la humildad no esta reñida con la educación, y la gente de la zona se han mostrado conmigo siempre encantadoras y educadas; te ofrecen una sonrisa y un adiós con una naturalidad que a mi solo se me antoja maravillosa.

A esta anciana de no se cuantisimos años la pare para charlar con ella, pero fue imposible porque solo se expresaba en quechua. Una pena, porque la pobre lo intento.





miércoles, 10 de junio de 2015

Machupicchu

Con puntualidad británica se presento en el hotel el micro bus que iba a llevarnos a  Ollantaytambo para tomar el tren destino a Aguas Calientes. La vía discurre paralelo al río Vilanota y de nuevo he disfrutado de otro paisaje de enorme belleza. La vegetación es amplísima, variada y tupida, se diría que estamos en una selva. Y el río es a veces bravo, justo hasta el embalse donde el agua es contenida y se amansa.

De Aguas Calientes al Mapu, subí en autobús. Los mas románticos, o quizá por ahorrarse un dinerillo lo hacen a pie pero la verdad, yo no lo aconsejo porque la visita en la ciudadela es muy amplia, hay un sin fin de escaleras que bajar y subir y senderos que recorrer. Acabas muy cansado.

Como la mayoría, yo había visto infinidad de fotografías y vídeos a través de Internet pero tengo claro que en absoluto muestran en lo mas mínimo la majestuosidad que se percibe in situ. Me ha pasado igual que en el resto del viaje donde veo paisajes que me transmiten sensaciones tales que luego no me recuerdan las fotografías que yo mismo voy haciendo.



Aquí, en Machupicchu aun se acrecienta mas pues ha sido construido por gente de una antigua cultura. Mira las  imágenes y te percataras de como eran capaces de ensamblar piedra contra piedra con tal perfección que uno es tendente a pensar que disponían de herramientas adecuadas. Pues no, curiosamente no conocían el hierro como metal así que recurrieron a piedras duras con componentes ferruginosos (algo así dijo nuestro guía) para hacer las funciones de percusión que no se sabe de donde las trajeron.




Eu, a verdade, nun alarde imaxinativo e coñero pensaba segundo falaba él que si por casualidade non se perdería por aquelas terras un galego. A verdade e que os traballos son dignos dun mestre canteiro da nosa terra. E non me asombraría nadiña que algún deles andase emigrado por acá xa naqueles tempos. Ou non?

Perdí la cuenta de las fotos que dispare. Haré una buena limpieza pero traté de ser variado en los ángulos y las perspectivas. Espero que guste.

Si al Machupicchu lo han declarado septima maravilla del mundo me parece muy bien. Si el ordinal es este u otro, qué importa?. Lo interesante es que es una maravilla digna de ser comtemplada a través de todos los sentidos. A la llegada, una capa espesa de niebla lo cubría todo y no se veía mas allá de 300 metros a la redonda. La sensacion era una y muy distinta a la posterior, cuando lentamente la niebla se abre y se empiezan percibir las cosas con la lentitud ideal para ir saboreándolo poco a poco, como un buen helado. Y luego la claridad, el calor, el moverse buscando ángulos, altitud y perspectivas nuevas. Es imposible poderlo describir, no hay palabras ni imagenes a tal alcance. Y luego esta la otra perspectiva, la histórica, el imaginarse los perqués, el cómo y tantas y tantas preguntas que surgen y que los guias a veces no saben responder. Desde luego, me hubiese gustado observar por un agujerito de la historia y entender porque narices se elige el lugar come enclave de ciudad. Es impresionante la inaccesibilidad a la ciudad así que, si lo era para los enemigos también lo era para ellos mismos. Y esos artesanos de la piedra, metiendo cuñas de madera entre las rendijas de la roca y luego hacer que hincharan a base de agua para así, reventar las rocas... en fin una pasada, Es algo que si se puede hay que venir a visitar..






martes, 9 de junio de 2015

Cusco (llegada)

La etapa de hoy tenia ese plus que cualquiera entiende cuando se habla de uno de los iconos de la arqueologia mundial. Hoy no apetece habler de esfuerzos ni subidas y si de Cusco, esta poblacion tan visitada y tan populosa. Y aclaro que no lo escribo con "z" porque en Peru no se denomina asi.

Tan solo un par de anecdotas de viaje.. A pie de carretera y dentro de una vitrina vi lo que se me antojo a primera vista como "orejas" de las que se hacen en Galicia por carnavales.
Estas son cortezas y no las del Carrefù, o no?
En realidad son una enormes cortezas de cerdo fritas que la dueña tuvo la amabilidad de darme a probar. Justo al lado habia un buen puñado de pieles de cerdo colgadas al estilo colada y preparandose par su fritura posterior. Eran enormes, eso es lo que me llamo la atencion.


Y como de costumbre, trato de buscar un cafe por la mañana. En vano pregunto porque siempre la respuesta es negativa. El asunto es que veo a un hombre con su carrito de  desayunos (vaya, por fin un hombre haciendo esto) y le compre un bocadillo de queso.
- Ahora un cafe me vendria bien pero nadie vende cafe
- Yo lo tengo
Pues resulta que en su carrito me preparo in situ una infusion de cafe tan exquisito que aun varias horas despues me relamo del gusto.

Y estoy en mi destino.Todo ha sido muy acelerado y ya tengo resuelto los tramites para mañana visitar el Machu Pichu. Disponia varias formulas pero opte por hacerlo en un solo dia con la consiguiente paliza por culpa del madrugon que me dare y porque entre bus y tren tambien se ocupara bastante tiempo. Me gastare algo mas de dinero pero me decidi por una agencia que me llevara de la mano con todo incluido. Asi pues, mañana cumplire una de las ilusiones de mi vida.

Ya saque unas cuantas fotografias de la espectacular Plaza de Armas pero el resto de la ciudad tiene otros lugares y rincones que entre esta tarde y pasado mañana visitare.


Hare un circuito a pie tal como me gusta ver las ciudades suiguiendo, en este caaso, los buenos consejos de la guia Lonely Planet.

He decidido dedicar esta entrada del blog, a la llegada a la ciudad. Sinceramente, he sentido verguenza ajena por como esta el acceso al centro.




De nuevo se confirma como los gobernantes se olvidan de la periferia de las ciudades y le faltan al respeto a unos ciudanos que tambien lo son, que pagan sus impuestos y por tanto tienen adquiridos los mismos derechos que cualquiera. ¿Porque digo esto?. Porque mi llegada lo fue por una zona de suburbios, por una carretera en obras toda ella, llena de polvo (tuve que ponerme una mascara y gafas), montones de escombros en la cazada, la gente atravesando a pie entre los obreros sin una minima prevencion de seguridad, y porqueria, mucha porqueria, residuos solidos de todo tipo, contenedores de basura rebosados  y cubiertos de una jauria de perros rastreando cualquier alimento que llevarse a la boca. Hasta trece canes llegue a contar sobre y alrededor de uno de los contenedores. Y en este entorno de verguenza, los pequeños y modestos puestos de venta de comida trabajando a pocos metros. Si antes de venir aqui me ponen estas imagenes delante, ni por asomo imagino que estan a 3 km del certro urbano de Cusco. ¿Le importara a estos cafres que gobiernan la salud de su pueblo?.

Puedo imaginar como algun lector peruano que de con este texto se cabree enormemente conmigo por mis comentarios. Si alguien se siente ofendido le pido disculpas pero mi unica intencion es denunciar una injusticia enorme contra la poblacion que vive ahi mismo.  Es como ver cualquier otra injusticia social, del tipo que sea, y callarse la boca. No hay que matar al mensajero, hay que ir y echar a la calle a los gobernantes malos y corruptos.

Enlace a fotografias



Cusco (estancia)

Hoy es mi ultimo día en Cusco. Podrian ser mas, muchos mas, porque hay tanto para ver y disfrutar... pero vine aqui para vivir como viajero mas que como turista. Si me relajo demasiado mis piernas se resentirán cuando comience a pedalear de nuevo. Así pues, mañana 12 de junio parto en dirección a Puno, o lo que es lo mismo, hacia otro mito llamado en este caso Lago Titicaca.

Esta mañana me desperté espeso pues el cansancio acumulado en Machupicchu fue importante. y como tengo ganas de coger la bici de nuevo empecé la jornada temprano pateando la ciudad. Fotos y mas fotos, y visita a la catedral con su correspondiente bronca por no hacer caso del cartelito de mierda "Se prohibe sacar fotografías", joder, que tontería mas grande, ni que las imagenes se fueran a estropear por eso. Así, lo único que consiguen es alejar a la gente de las iglesias. Aunque en este caso, poco les importa, y la prueba es la gran adoración y fervor por todo lo religioso. Ahí quedan las imagenes de las procesiones para corroborarlo. Al menos es autentico, debo reconocerlo, el publico sale a la calle, reza y se emociona con una naturalidad que es admirable.



No se si podre entrar esta tarde a la catedral (hermisima) para "robar" una foto de un cuadro emblemático de la Ultima Cena con la peculariedad de que comen viandas típicamente andinas y hay un cuy asado boca arriba, tan apreciado. Como me agarre de nuevo el vigilante de esta mañana me manda a la policía.



Y hablando de policías, te aburres de ver tantos, ¿Porque?, pues nadie sabe decirme, parece que es algo natural y no lo entiendo pues es una ciudad tranquila. Pero lo de esta mañana fue de escandalo a lo grande: Hubo una manifestación pacifica de universitarios reivindicando mejor calidad de enseñanza, actualizacion de contenidos, plazas comedor y de hospedaje. En fin, tampoco eran tantos pero en las fotografías se ve con claridad como son llevados en escolta por filas de policías a ambos lados de la marcha. A mi, particularmente, me causo una sensacion horrible, creo que son comportamientos de un autoritarismo impropio de hoy en dia. Una cosa es estar atento en las cercanías por si hay altercados y otra es lo que yo vi: represión, pura y dura. Es hacer ver quien manda, que si te mueves te doy palo. Porque si hay buena voluntad con que se coloquen en las entradas de la Plaza de Armas (aqui era la marcha) con discreción dejan a los estudiantes manifestarse sin problemas y no dan esa imagen que los cientos de turistas habituales han visto.

Quería visitar un par de museos de los muchos de la ciudad. Desgraciadamente el Museo de Historia natural esta tomado por los estudiantes por el asunto de sus protestas y eso me fastidio, mas que nada por la puñetera casualidad; para un día que uno visita Cusco... y el otro museo al que fui es el Museo Inka (... este encantador y modesto museo es el mejor si interesa la cultura incaica. ... acumula una excelente variedad de piezas de orfebrería y metal, joyas, tejidos, momias, maquetasy la mayor colección de queros del mundo. La información interpretativa es excelente" (de la guia Lonely Planet).




Pero lo que me entusiasmo de verdad es la exposición que hacen en el patio central de tejedores en vivo, muestras increíblemente bellas y difíciles (efecto 3d) de alfombres y otros tejidos, cerámica pintada a mano donde se puede ver a un artesano haciendo esta labor, y mucho, mucho me gusto la exhibicion que nos dio el responsable de la sala de artículos musicales y otros efectos de sonido asociada a artesanías y otros objetos naturales como las alas del cóndor o flautas hechas aprovechando huesos de animales. Pude grabar algunos de estos efectos en vídeo y quedan ahí para el disfrute. Aunque son breves si son interesantes.

Y estuve en el mercado de San Pedro, espectacular, hay que andar a codazos entre la gente pero el premio fue un jugo natural de varias frutas entre la que se encontraba la papaya que estaba de morirse de gusto. Dio para casi cuato vasos y por tan solo cinco soles. Ojala encontrara estaº posibilidad cada día de ruta.

Y cerca, ya que estaban de fiesta y además otra gastronómica me decidí a pedir un plato mezcla de muchas cosas: Gallina, cuy al horno, morcilla y otro embutido rarito. Acompañado de algas, si, algas, que raro me pareció, una especie de tortilla muy sabrosa a base de pan, huevo, hierbas y no se que cosas mas, y maíz tostado, muy recurrente en la gastronomia peruana.



Mas que nada lo hice por probar el cuy pero ahi llego mi decepción. Pensé que sabría como el conejo o el cochinillo pero la verdad es que lo asan con tal cantidad de hierbas aromáticas y especias que es a lo único que sabia. Espero encontrar en algún lugar un asado de este bicho a un estilo mas simple.

Han pasado varias horas y he vuelto a la catedral con idea de de esa foto del cuadro de à ultima Cena. Imposible, aun estaban acabando el desfile de imagenes frente a la puerta. La verdad es que la puesta en escena es única, las personas agolpadas unas contra otras y rezando. Aproveche para hacer lo mas lógico, una visita nocturna por la Paza de Armas y el entorno. Parece otra ciudad, la verdad, y muy agradable.

Y me vuelvo a los caminos. Esto esta demasiado "civilizado" para mi gusto y  además te pegan unas clavadas al monedero increíbles. En dos días en Cuso he gastado mas que en el resto del viaje hasta ahora. Y lo peor es que he comido en exceso, o sea que me he dejado arrastrar por la buena vida y debo haber engordado mas de lo necesario. Necesito volver a la austeridad, te hace mas humano y yo me siento mejor, mas autentico.

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Abancay

A veces, uno esta agradecido a su dios, otra a los astros... Yo hoy le estoy agradecido a un río del cual aun no he podido saber su nombre.

A las 6:15, Chalhuanca estaba iluminado solamente por las luces mortecinas de las farolas locales asi que imposible echarse a la carretera sin correr riesgos. Voy en busca de la señora (siempre es una señora) que con el carrito vende bocadillitos variados de entre uno y dos soles. Tomo uno de huevo frito y no encuentro ningún local abierto para hacerme con una jarra de café soluble, que es lo que siempre me ofrecen. Con lo rico que estaba aquel café peruano que tome en Lima…

Aparecen las primeras luces, que no el sol, y arranco la jornada. Para mi sorpresa se confirma el terreno llano o en ligera pendiente que me dicen mis informantes. Pedaleo lleno del habitual escepticismo esperando encontrar la subida de turno tan propias de estas montañas. La carretera es buena y sigue el curso del rio, en paralelo y casi sin despegarse de el, como una buena pareja de baile.


Pasan los kilómetros, yo sigo en un pedaleo cómodo, sin demasiados esfuerzos y disfrutando de un paisaje que a medida que pasa el tiempo se va haciendo mas visible y mas hermoso. El sol tarda en aparecer sobre mi porque camino por el fondo de un profundo valle pero cuando aparece en lo alto es el colmo de las sensaciones. La cuestión es que sigue sin hacerse visible la temida subida y yo mas contento que unas castañuelas. Paro cada poco tiempo para sacar una fotografía, pero son tantas las imágenes que me impactan que me enfado conmigo mismo y me digo que no puede ser, que debo mantener un ritmo y aprovechar la ventaja que el terreno me ofrece. Imposible, no lo consigo y la camara capta una y otra vez solo una pequeñisima parte de lo que ve. La cámara no tiene sentimientos, ni visión en 3d, no ve los colores como yo, ni oye el rumor constante del agua como mis oídos lo hacen, ni disfruta del calor liviano del sol al amanecer… y tantas y tantas sensaciones que acabas olvidando a donde te diriges y que el tiempo es limitado.

Sigue sin haber subidas, sigue la carretera y el río confabulados en una danza amorosa interminable. Y yo, feliz como una perdiz porque no termine nunca.

Los montes que conforman el valle son como enormes monstruos que unas veces sientes que te protegen y otras que te amenazan, tal es su magnitud. No dejo de mirarlos y descubrir la variadisima vegetacion que los viste, se me clava la miada en lo alto de la cumbre, tal alto que parece imposible. Y descubro mas adelante un puente colgante que me llama tanto la atención que cruzo la carretera para verlo.

Precipicio sobre el río que hay que salvar para llegar a las casa de el otro lado. Ingeniería elemental con componentes de acero trenzado para los cables de sustentacion y base vegetal de hojas trenzadas a mano. Son hojas de una planta muy abundante por Los Andes, similar a la de Aloe Vera pero mas grande. Y con esta tecnología y con esos materiales tan locales consiguen comunicar las dos orillas y que los animales pasen con carga. Estoy convencido que sus pezuñas sienten la pisada mas natural y segura sobre esto que sobre tablas de madera.


Mas adelante encontré una señal indicando un lugar con camping. Que rabia me dio no pararme para montar la tienda y pesar la tarde y noche. Aquello merecía muchisimo la pena porque el lugar era escandalosamente bello. Pero tenia que aprovechar y seguir dando pedales.Y no se cuando ni en que momento, el rio rompe unilateralmente su idilio con la carretera y me deja solo en ella justo cuando empieza una pendiente que ya no terminaria hasta quince kilómetros después. Me pilló tan desprevenido que hasta el agua de mi botella era escasa. Madre de dios que subida tan larga. A la pregunta de cuanto queda siempre te dicen que tranquilo, que en breve llegas, seis kilómetros, tres curvas y no más llegas… y una leche, que mal me informan.

Entré en Abancay ya tarde y reventado, pero con un pedazo etapón a la espalda de 121 kilómetros que mis sentidos recordaran eternamente.


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